Tres módulos completos sobre tecnologías sostenibles para el hogar. Cada uno diseñado para ser comprendido sin conocimientos previos.
Un panel solar está formado por celdas fotovoltaicas, que son pequeñas láminas de material semiconductor, generalmente silicio. Cuando la luz del sol golpea esas celdas, los fotones de la luz desplazan electrones dentro del material, generando una corriente eléctrica. Es un proceso completamente silencioso, sin partes móviles y sin combustión de ningún tipo.
La electricidad que genera un panel es corriente continua (CC), que es distinta a la corriente alterna (CA) que usan los electrodomésticos del hogar. Por eso, un sistema solar residencial incluye un inversor, que es el dispositivo que hace esa conversión.
Medida que indica la capacidad máxima de generación de un panel en condiciones estándar de prueba. Se usa para comparar paneles entre sí.
Convierte la corriente continua del panel en corriente alterna para uso doméstico. Es uno de los componentes más importantes del sistema.
Las baterías permiten guardar la energía generada para usarla cuando el sol no está disponible. No todos los sistemas las incluyen.
Los sistemas conectados a la red eléctrica pueden exportar el excedente de energía. En Argentina, la Ley 27.424 regula esta posibilidad.
El compostaje es la descomposición controlada de materia orgánica mediante la acción de microorganismos. En condiciones adecuadas de humedad, temperatura y aireación, bacterias y hongos descomponen los residuos orgánicos y los transforman en humus, un material rico en nutrientes que mejora la estructura del suelo.
No es un proceso complicado. La naturaleza lo hace sola. Lo que hacemos al compostar en casa es crear las condiciones para que ese proceso sea más rápido y controlado, y para que el resultado sea útil para nuestras plantas.
Restos de frutas y verduras, cáscaras, posos de café, hojas frescas. Aportan nitrógeno y humedad al proceso.
Cartón, papel, hojas secas, viruta de madera. Aportan carbono y ayudan a mantener la estructura y la aireación.
La relación entre materiales ricos en carbono y ricos en nitrógeno determina la velocidad y calidad del proceso de compostaje.
El compost está listo cuando tiene olor a tierra húmeda, color oscuro uniforme y no se distinguen los materiales originales.
El agua es un recurso finito. En muchas zonas del país, el suministro domiciliario tiene costos crecientes y la disponibilidad puede variar estacionalmente. Usar el agua de forma eficiente en el jardín o la huerta doméstica no es solo una cuestión ambiental, también tiene implicancias prácticas en el consumo diario.
Los sistemas de riego eficiente no requieren instalaciones complejas ni inversiones grandes. Algunos pueden armarse con materiales de ferretería y funcionan con la presión normal del agua de la red.
Entrega agua directamente en la zona radicular de cada planta, reduciendo la evaporación y el escurrimiento superficial.
Distribuye el agua en pequeñas gotas sobre un área mayor. Útil para céspedes y cultivos de hoja en superficies medianas.
Permiten programar el riego en los momentos del día con menor evaporación, sin necesidad de estar presente.
Sistemas simples para recolectar agua de lluvia desde el techo y almacenarla para uso en riego, reduciendo el consumo de red.